Instituto Kipling Esmeralda

Impartimos una formación integral basada en los principios cristianos con elevadas normas de comportamiento para desarrollar la capacidad de pensamiento y acción de nuestros educandos.

  • Proporcionamos la educación trilingüe como un elemento que permite a nuestros educandos lograr en el presente la competitividad que el futuro les demanda.
  • Encontramos en el valor de la familia el eje de la sociedad, por tal motivo formamos a nuestros educandos en un ambiente mixto, donde prevalezca la comprensión, el conocimiento y el respeto al sexo opuesto.
  • Hacemos partícipes a los padres de nuestros educandos de los valores que promovemos en sus hijos para que unidos, familia y escuela, logremos la congruencia en la delicada y noble labor de educar.
  • Comprometidos con la excelencia académica, formamos en nuestros alumnos la búsqueda de un alto nivel de habilidades y conocimientos, así como una actitud de aprendizaje permanente.
  • Buscamos desarrollar la capacidad de pensamiento crítico para fomentar en nuestros alumnos una actitud reflexiva y madura frente a su propia vida y las circunstancias del mundo que le rodean.
  • Buscamos siempre ofrecer a nuestros estudiantes los recursos educativos más actualizados y las experiencias de aprendizaje óptimas para promover de manera eficiente su crecimiento y desarrollo.
  • Garantizamos la óptima preparación de nuestros alumnos a través de la incorporación constante de los avances de la ciencia educativa y la tecnología, así como promoviendo la capacitación continua de los docentes.
  • Comprometidos con Dios, nuestra patria y la humanidad, buscamos que nuestros alumos plasmen como ejes rectores en su vida los valores de la solidaridad y el servicio a los demás, comprometiéndose en acciones concretas.
  • Promovemos el respeto a otros pueblos y culturas, fomentando una internacionalización a través del conocimiento y la comprensión de sus orígenes y tradiciones.
  • Buscamos formar en nuestros educandos un compromiso con la paz y la responsabilidad de trabajar para poder hacerla una realidad.
  • Reconocemos nuestra razón de existir como la oportunidad de sembrar en el pensamiento y las acciones de nuestros educandos, el amor y la verdad que Dios entregó al hombre.